Puerto Natales

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jueves, 10 de septiembre de 2015

11 de septiembre. Un día para el recuerdo y para el perdón

El perdón cae como lluvia suave desde el cielo a la tierra. Es dos veces bendito; bendice al que lo da y al que lo recibe. William Shakespeare.




 










Hoy es once de septiembre de 2015. Es un día de dramático recuerdo para miles de familias en todo el mundo. Desde el 11-S en USA, que fue la suma de atentados terroristas más mortíferos de la historia reciente, hasta el día en que se produjo el golpe de estado de Augusto Pinochet en mi querido Chile, que acabó con la democracia y la vida de miles de chilenos, entre ellos el presidente de su país, Salvador Allende Gossens.
Pero también es el día de mi cumpleaños. Y un día de 1906 en el que Mahatma Gandhi encabezó una manifestación y nació su movimiento de la no-violencia.
Yo quiero permitirme hoy hacer una reflexión para que no se me olvide nunca.
Este día quiero que sea para mí el día del perdón.


Bombardeos en la Gran Vía de Madrid


Madrid, verano de 1936. Sergio es guardia de asalto, un cuerpo de la policía que había sido fundado por la segunda república española para disponer de fuerzas de máxima lealtad al estado. 
Pero también es un profundo creyente que vive en coherencia con sus obligaciones profesionales y sus sentimientos religiosos.
Un día le avisaron que dos religiosos estaban detenidos en la Dirección General de Seguridad y que les iban a trasladar para fusilarlos. Eran vecinos de la comarca de la montaña leonesa de donde el procedía y les conocía bien desde hacía tiempo.
Sin dudarlo un instante, se encaminó a ese edificio de la Puerta del Sol de Madrid que sólo con mencionarlo despertaba auténtico pavor en esos días y en las décadas posteriores, por motivos políticos contrarios.
Cuando Sergio llegó había como treinta personas subidas en el camión que les encaminaba a una muerte segura.
-       ¡A esos dos bajadlos del camión! – gritó Sergio.
-       Eso no es posible, son rebeldes y se les ha juzgado ya – respondió el miliciano.
-       A esos dos les conozco yo y no suponen ningún peligro para la república.
-     Insisto que no es posible, tienen sus horas contadas y así lo ha decidido el tribunal popular correspondiente.
-     ¡Cumplid la orden de un guardia de asalto inmediatamente! Yo respondo por ellos.
Ante la insistencia del oficial y con la idea de no provocar un problema mayor con el cuerpo de guardias de asalto, cuya relación con lo milicianos libertarios era bastante delicada, accedió de mala gana.
-       Venid a mi casa, ahí estaréis seguros – dijo Sergio a aquellos aterrorizados hombres.






La Organización de Naciones Unidas tiene señalados muchos días en el calendario que puedes consultar aquí. Desde el día mundial de la televisión (21 de noviembre, supongo que algún día le retirarán el homenaje a la vista de en qué se ha convertido) hasta el día para la tolerancia (16 de noviembre), por citar dos de ellos diametralmente opuestos. Pero no hay ninguno dedicado al perdón. 
Este acto voluntario del ser humano está muy vinculado a todas las principales religiones, cristianismo, judaísmo, budismo e islamismo y a un dios misericordioso que castiga pero también perdona.
Es por esto que quizás existe una idea equivocada de lo que es el perdón, al menos como yo lo entiendo.





La portera donde vivían Aurora y Sergio era muy radical y chismosa y presentó una denuncia, en la certeza de que en esa casa estaban escondidos sacerdotes. Una patrulla de milicianos se presentó  en el piso. Quiso la fortuna que dos de los refugiados hubieran cambiado de escondite y sólo quedara Felipe, un seminarista que no llegaba a los dieciocho años.
-     Nos han dicho que escondes sublevados en tu casa, camarada –gritó el miliciano.
-    Aquí no hay ninguno de esos que dices – respondió Aurora con gallardía pero muerta de miedo.
-     Eso lo quiero ver yo con mis propios ojos – y entraron tres hombres a registrar la casa.
Felipe, al oír los gritos, sólo se le ocurrió meterse en la cama y tapar su cuerpecillo de chaval en pleno desarrollo con la colcha, dejando fuera unos cabellos que asomaban por encima de la tela.
-       ¿Y quien está ahí? – señalando el frágil bulto castigado por días de hambruna y miedo que se intuía debajo de la colcha.
-     Ese es uno de mis hijos y creedme que os arrepentiréis cuando regrese mi marido de su jornada. Así que...¡ya estáis saliendo por la puerta!
Los milicianos no querían conflictos con los militares y tras más amenazas e improperios, abandonaron el lugar.

Puerta del Sol, Madrid


El perdón es una declaración del individuo, hecha por él y dirigida a él. Es un acto liberador que nos separa del odio y del resentimiento. 
Es un “sé que me hiciste daño pero no quiero sufrir más por ello”
Y no hay que confundirlo con el olvido. Ambos pueden convivir, porque contra el olvido muchas veces no se puede luchar, pero siempre somos libres para perdonar.
Tampoco está reñido con la justicia, con la que tiene que ir de la mano y que tenemos que buscar siempre. Pero lo único que siempre podrás hacer, es perdonar.
Mucha gente asocia el perdón con la restitución del mal causado. Y por desgracia eso, en muchas ocasiones no es posible. Por eso no perdonan, y siguen instalados en un odio que se transmite de generación en generación.
El perdón, junto a la aceptación, te permite salir de uno de los estados emocionales básicos: el resentimiento ("ese veneno que me tomo yo, para que te mueras tú"). La acción liberadora del perdón te enseña el camino que va del resentimiento a la paz, que es uno de los ingredientes imprescindibles de la felicidad.

Museo de la Memoria, Santiago de Chile. “Ciencia, justicia, verdad y memoria”

La guerra había terminado y Aurora no sabía como sentirse. Sergio había muerto de un disparo traicionero por la espalda en el primer mes de la guerra y no le dio tiempo a conocer a María Luisa. Aurora tenía una preciosa niña de 2 años y el estigma de ser una viuda del bando perdedor.

-       Jamás me llegará ninguna ayuda del régimen y tendré que salir yo sola y con mis únicas fuerzas.

Y empezó a pensar qué cosas tenía que empezar a hacer para sacar adelante a un bebé en la posguerra española.

Sólo se me ocurre una ocasión en donde no debes perdonar. Son aquellas circunstancias  en las que tu perdón puede legitimar una nueva ofensa. Por desgracia, se han llenado nuestros cementerios este verano de mujeres que perdonaron demasiadas veces.

Si no perdonas por amor, perdona al menos por egoísmo, por tu propio bienestar. Dalai Lama.



Se puede perder una guerra dos veces. Si no ganan aquellos por los que moriste y si no te reconocen tus servicios aquellos por los que arriesgaste tu vida Es la consecuencia de tener sólo una vida y uno de los riesgos de imprimir coherencia en todos los actos de tu existencia.
A pesar de ser doblemente perdedores de una guerra fratricida, en mi familia nunca me educaron en el odio. Sí en el perdón. En un perdón cristiano, del que yo he descubierto con los años su lado más humano alejado del necesario, para muchos, concurso de un dios.
Piensa ahora si tienes a alguien o a algo que perdonar. Piensa en ti y empieza.
El perdón no llega inmediatamente a restañar las heridas del corazón, pero permite abrir vías nuevas de observar la realidad, tu realidad.
Y la paz terminará llegando.
Tú que prefieres, ¿vivir en el resentimiento o vivir en paz?
Tú decides, no lo olvides.
Gracias por estar ahí.

Dedicado a mis abuelos Aurora y Sergio y a mi madre María Luisa, que a pesar de vivir una tragedia, me mostraron con su ejemplo de vida, los valores que definen a los auténticos seres humanos.

Bibliografía:
“Memorias de mis años oblatos”. Antonio Jambrina Calvo. Se hace mención a los protagonistas del relato en las páginas 129, 258 y 266.
“Ontología del lenguaje”. Rafael Echeverría. Capítulo IX, Cuatro estados emocionales básicos.

Música: Angeline,  John Martyn (11 de septiembre de 1948 - 29 de enero de 2009)





domingo, 15 de marzo de 2015

La ira del expatriado. ¿Qué es lo que encierra esta emoción?







“Cualquiera puede enfadarse, es algo muy sencillo. Pero hacerlo con la persona adecuada, en el momento oportuno, en el grado exacto, con el propósito justo y del modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo”. Aristóteles.

Marta sobrevive en una habitación triste y fría a la que llegó abandonando su tierra buscando una vida mejor. A pesar de estar en verano, el frío de la noche se cuela por las rendijas de la maldita ventana que apenas sirve para impedir el paso de las moscas y de las arañas, siempre las malditas arañas.
“Hice todo lo que me dijeron, fui una buena chica, y estoy aquí a miles de kilómetros de la gente que quiero y que me quiere. Fueron los políticos, los que me obligaron, los que hundieron el país, ¡malditos seáis! Dos años buscando trabajo mandando curriculums y nada. Sólo estas cuatro paredes de mierda”.

Una de las emociones que más acompaña a los que hemos tenido que emigrar en alguna ocasión es la ira.
¿Quién no se enfada a menudo? ¡Es de lo más normal!
La ira o el enfado, es una de las emociones con la que convivimos a diario. Es natural y se asocia a menudo con la defensa de las ideas, la fortaleza de carácter e incluso, con la virilidad. Esto ha hecho mucho daño porque la frontera entre la violencia y la ira, es muy tenue. De hecho se podría hacer una clasificación de esa emoción en función de su intensidad: rabia, impaciencia, rencor, ira, intolerancia, odio, violencia, crueldad y sadismo.
Pero, ¿qué sentimiento esconde o protege la ira?
Su anatomía más inmediata es la de un incremento en el flujo sanguíneo de los brazos, con aumento de la frecuencia cardiaca y la producción de adrenalina, para poder asir una piedra o un palo, y poder conseguir lo que quieres. Pero, ¿qué es lo que quieres? 
Es lógico que estés cabreado, te han echado de tu país, después de haber hecho todo lo que se suponía que tenías que hacer. Estudiar, ser buen hijo, buen ciudadano, para al final sentirte abandonado en medio de la callejuela más inmunda que te puedas imaginar.
Tiempo atrás vi la película “Guardianes de la Galaxia”. En ella un personaje brutal Drax el Destructor, un guerrero con sed de venganza después de que un villano asesinara a su mujer y a su hija, pronunciaba una frase que me dejó pensativo:
“He descubierto que mi ira, que mi violencia, sólo buscaba esconder la pérdida”.

Drax "el destructor"


De mi experiencia en grupos de Facebook de españoles que han tenido que emigrar, se advierte una violencia contenida que a menudo estalla en post intrascendentes.
¿Cómo vives tú la ira? ¿Es una emoción que te acompaña frecuentemente?

“El enfado es la más seductora de las emociones negativas. Proporciona argumentos convincentes para justificar el poder descargarlo sobre alguien”. Daniel Goleman.


Ella estaba harta. Cansada de pelearse consigo misma, con los pocos con los que la apreciaban en aquel remoto lugar del mundo. En definitiva, cabreada con todos y con todo. Como tantas otras veces que gastaba su vida en hacer nada, miró la pantalla de su móvil de última generación. Leyó unas palabras que ocupaban toda la pantalla: ¿Te gustaría liberarte de tu ira?

La rabia suele ir acompañada de un sentimiento de injusticia. Nos enojamos cuando algo nos frustra, cuando no sucede lo que queremos o lo que esperamos que suceda. Cuando las cosas no son como nos gustaría. Cuando nos obligan a hacer cosas que no queremos hacer.
También está muy ligado con la sensación de pérdida, de distancia. Sin tenerlo presente, la ausencia de alguien (un ser querido por ejemplo) o de algo (nuestro barrio, nuestros conocidos, nuestra comida, nuestros chistes, nuestro país en definitiva) puede poseernos y enquistarse en un estado de ánimo de cólera o de violencia, que quizás no percibamos claramente, pero que la gente que está a nuestro alrededor, si lo hará.
Y habitualmente la vivimos en términos de o todo o nada.


Es muy curioso como viven esta emoción los lobos. Son unos animales muy combativos y esto ha permitido que a lo largo de la evolución pudieran convertir en un rito el perdón y el castigo, logrando rescatar lo esencial del combate entre ellos, cuyo fin es determinar quien se va a quedar con el territorio para ser el macho alfa. Por este motivo, cuando en el curso de la pelea el que siente que va perdiendo ofrece su cuello al rival en un acto de sumisión total, se genera el contrincante un reflejo que lo aleja del perdedor y le perdona la vida. Momentos antes estaban poseídos por la furia y por la rabia más atroz, pero provocar una emoción contrapuesta, desactiva de raíz la que se está sintiendo.

“Quisiéramos que la espiritualidad  fuera fácil, rápida y barata. Lo cual es tanto como decir que inexistente”. Dalai Lama.

Desde aquel día en que aparecieron las extrañas palabras en su móvil escritas por la mano de dios sabe quien, su vida había dado un giro de 180 grados. Había aprendido que estaba allí por su voluntad, y que sólo ella tenía la responsabilidad de haber querido salir de su país a buscarse la vida. Que la forma de vida de su nuevo destino no era las suya pero que no tenían nada malo, era distinta nada más. Que podía aceptar, aunque no compartiera, los usos y costumbres de los habitantes de su nuevo país. Y que sólo con pensar por unos momentos lo que estaba sintiendo, podía desactivar la bomba que le había estallado en las narices todos los días los últimos meses desde que llegó.

Aumentar tu grado de inteligencia emocional no es sencillo.
Cuando sientas que llega la ira debes reflexionar sobre si es proporcional lo que sientes con lo que te lo ha provocado. La mayoría de las veces no lo es.
Hay que evitar la idea de que como es una emoción natural, no hay que intervenir.
Los creadores del concepto de inteligencia emocional, Peter Salovey y John Mayer proponen un modelo de actuación en inteligencia emocional.
Identificar las emociones. Entenderlas. Usarlas. Y por último saber gestionarlas.
Quizás el primer paso, identificarlas, sea el más importante. Cuanto antes te des cuenta de que estás bajo el influjo de la ira, mejor podrás contra ella. Porque normalmente, además después de un episodio de ira, te encuentras mal y arrepentido de tu comportamiento. Es muy frecuente hablar de estar “secuestrado” por una emoción.



Y ¿cómo se puede gestionar una emoción? Lo primero que puedes hacer es procurar salir de ella cuanto antes si no te encuentras a gusto. Y, ¿esto es posible? Sí, aunque no sea fácil. La inteligencia emocional tiene que ver bastante con afrontar la emoción desde el primer momento en el que nace. En este punto, me gusta la solución que proponen desde el budismo: busca un antídoto, otra emoción que desactive la ira. Es intuitivo que no puedes tener a la vez dos emociones contrapuestas. Yo creo que no puedes estar a la vez en el amor y en odio a la vez sobre el mismo objeto. Frente a la ira yo contrapondría el perdón, o la paciencia, o quizás la compasión, depende de qué desencadenó la rabia.
Las emociones nos acompañan, al hombre y a los animales más evolucionados, desde el principio. Tienen un fundamento clarísimo, son la llamada a la acción cuando esta es más importante que la reflexión. Por esto último, para que la cólera sea legítima debe ser más beneficiosa que dañina. Debe responder proporcionalmente a aquello para lo que fue diseñado. Una ración extra de fuerza o adrenalina, nada más. Es por esto que en el mundo actual donde la fuerza no es un elemento crítico de la supervivencia, la ira está bastante fuera de lugar.
La próxima vez que sientas que te llega la rabia, respira, ponle nombre (“ya está otra vez aquí mi rabia, esa pesada”) y perdona a quién te la ha provocado. Casi seguro que no lo ha hecho a propósito, y si lo ha hecho adrede, escapa de él, no te compensa ni te interesa. Tú quieres ser el dueño de tu felicidad y algo se interpone. Ese algo es él y la ira.
Os dejo con una canción que espero que os despierte una sonrisa.

Gracias por llegar hasta aquí. Nos vemos en el camino.




sábado, 28 de febrero de 2015

El maravilloso viaje de Charles Darwin a través de Chile

¿Sabías que más de la mitad del viaje de Darwin alrededor del mundo lo pasó en Chile?

¿Que con lo que Darwin vivió en Chile escribió un libro que cambió el mundo?




“Al evocar imágenes del pasado, frecuentemente cruzan ante mis ojos las planicies de la Patagonia. Entonces, ¿por qué esas áridas extensiones se han aferrado a mi memoria con tanta firmeza?”.
  
Charles Darwin (1809-1882) es uno de los principales científicos de la historia. A él le debemos un libro que cambió una idea que había acompañado al hombre desde la edad antigua: que el ser humano era muy especial y provenía, poco menos, que de los dioses. En realidad su teoría nos hizo aterrizar de una innata soberbia para ponernos delante nuestro humilde origen, desde el primigenio protozoo a nuestros parientes más próximos, los primates.




Con apenas 22 años partió de Inglaterra en el navío llamado Beagle para dar la vuelta al mundo es un proceso de estudio que culminó con la publicación a sus 50 años de “El origen de las especies”. En su viaje de casi 5 años a través del mundo, pasó 28 meses en lo que es ahora Chile. A fines de 1832 los viajeros llegaron a Tierra del Fuego, donde permanecieron dos meses y medio efectuando detenidas observaciones geológicas, botánicas, zoológicas y antropológicas.

Una acuarela del dibujante de a bordo, Conrad Martens. Pintada durante la estancia en Tierra del Fuego, representa al HMS Beagle recibido por los nativos fueguinos.



“Esa confusa masa de árboles en buen estado y de árboles muertos recuerda las selvas tropicales y, sin embargo, hay una profunda diferencia: en estas triste soledades que visito actualmente, la muerte en vez de la vida parece reinar como soberana”.



Luego atravesaron el Estrecho de Magallanes para recorrer los canales australes y el litoral chileno, hasta arribar a Valparaíso en julio de 1834.



“Los canales revisten matices tan sombríos que parecen conducir fuera de los límites de este mundo”.



Desde ese puerto los científicos emprendieron varias expediciones por la zona central de Chile y en noviembre zarparon hacia el sur para recorrer Chiloé, las islas Guaitecas y el archipiélago de Chonos.

“¡Qué admirable país para recorrerlo a pie! ¡Qué espléndidas flores! Como en todos los países secos, hasta los zarzales son particularmente olorosos”.

Después de su travesía austral y camino a Santiago, Darwin visitó las provincias de Osorno y Valdivia, donde fue testigo de un violento terremoto. De vuelta en la capital, en marzo de 1835, emprendió un breve viaje a Mendoza y luego se trasladó a los distritos de Coquimbo, Huasco y Copiapó.



“En esos valles se cultiva mucho trigo y maíz; sin embargo, el principal alimento de los campesinos es una especie de haba (los deliciosos porotos). Los vergeles producen melocotones, higos y uvas en gran abundancia. Con todas esas ventajas, los habitantes del país debieran disfrutar de más prosperidad de la que realmente disfrutan”.


En julio abandonó el puerto chileno de Caldera para recorrer las costas peruanas, ecuatorianas y las Islas Galápagos, completando su expedición en octubre de 1835.


De su estancia en Chile nos queda el nombre de alguno de los parajes más hermosos de Chile como la cordillera y el monte Darwin en la isla de Tierra del Fuego o ese paraje maravilloso que se disputan los dos vecinos, que es el monte Fitz-Roy, apellido ilustre del capitán del Beagle.


Algunas de las citas entre comillas son del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo, escrito por Darwin. (Librería El Ateneo, Buenos Aires, 1942).
Fotos de Markus Renner de su libro "Patagonia"

domingo, 21 de diciembre de 2014

Brindis de navidad en un desierto florido

“Podrán cortar todas las flores pero no podrán detener la primavera”. Pablo Neruda.



Chile es por muchos motivos una tierra mágica. Alberga una gran cantidad de ecosistemas y la riqueza y variedad de sus paisajes apenas tiene rival en el mundo.
Pero además, encierra un acontecimiento único, que sólo se da allá. Algunas primaveras, cuando el régimen de lluvias es superior al habitual en Atacama, el desierto se cubre de flores como si fuera el paraíso. Las semillas y los bulbos enterrados en el desierto más árido del planeta, estallan en una orgía de vida que cubre todo el suelo llenándolo de color y aroma. Aquellos afortunados que lo han contemplado lo relatan como uno de los paisajes más hermosos que pueden existir.



Vistas las llanuras inacabables de Atacama, resulta imposible imaginar que esa tierra se pueda tapizar de flores de todos los colores.



De la misma manera muchas veces no somos capaces de imaginar la fuerza y los recursos que tenemos en nuestro interior. Muchos de vosotros pasaréis estas navidades alejados de vuestros lugares de origen y de la mayoría de vuestras familias. Días tristes y duros para muchos.


Plantéate que pueden existir cosas maravillosas en los sitios más insospechados. Que sólo están esperando su oportunidad para florecer, para darse a conocer.



Piensa en ti mismo. Posiblemente tengas dentro las fuerzas que muchas veces crees que te faltan. El humor que piensas que te abandonó. La voluntad para seguir luchando cuando tienes un poco de flojera. No dudes ni por un segundo que los tienes.

Porque el año nuevo no se acerca. Porque tu quieres ser el protagonista de tu año. 



Por ti. Por tu año. Por tu desierto florido.


domingo, 26 de octubre de 2014

¿A qué saben los sueños? De Santiago a Mendoza y de cómo la mejor cocinera de Argentina es española.

Este no es un post de propaganda. La protagonista no la necesita. Trata sobre el sabor de los sueños. 


Nadia Harón


Uno de los planes que no cumplí de mi estancia en Chile fue cruzar los Andes por el paso de los libertadores hasta Mendoza para comer en Nadia O.F. La historia de ese restaurante y de su cocinera, Nadia, me cautivó desde el principio y estoy seguro de que a muchos de vosotros también.

Subida al paso de los libertadores a 3.200 metros de altitud


Quiso la casualidad que veinte días antes de mi partida para Chile, en agosto de 2012, el diario El País publicara una reseña del restaurante que había sido designado por la Academia de Gastronomía de Argentina como el mejor del país.
El hecho de que la Academia designara como mejor restaurante el regentado por una mujer y además española, ya de por sí era sorprendente e invitaba a continuar leyendo el artículo. Pero eso no fue lo que más me gustó.

Frontera entre Chile y Argentina


La historia nace de una pareja nada común que un día deciden darle un giro de 180 grados a su vida.
Él, burgalés y banquero, y una gran pasión, el vino. Ella, donostiarra, farmacéutica y con otra, cocinar. 
Me gusta imaginar el día que tomaron la decisión de abandonar su profesión para cumplir su sueño que es, nada más y nada menos, vivir la vida como si fuera la única que vas a vivir. Algo que se nos olvida demasiado a menudo.

Bodegas O. Fournier


Aunque no tenían grandes conocimientos previos, se hicieron con un terreno para cultivar vides y más tarde con un local a las afueras de Mendoza en el que transformar su sueño en visión. Y así nacieron una de las bodegas más prestigiosas de Argentina y el que fuera designado mejor restaurante de un país.
Nadia no descubrió su pasión hasta el nacimiento de su segundo hijo, pero a partir de ese momento estudió y cocinó sin descanso hasta llegar a ser lo que ahora es.



Siento admiración por la gente valiente que lucha por lo que ama y que no se resigna a ser un número más del contador de tristes paseantes del teatro de la vida.



No llegué a probar la comida de Nadia, pero seguro que es magnífica. Por que está hecha por alguien que tiene el secreto de la alquimia para hacer los sueños realidad.



La próxima vez que vaya a Santiago, elegiré un día no feriado, conduciré tranquilamente hasta los 3.200 metros de altitud y me dejaré caer hacia Mendoza para descubrir cuál es el sabor de los sueños.

Datos:


Precios aproximados: 35 euros sin maridaje y 50 euros con maridaje de vinos de su bodega.

Fuente de las fotos: Google imágenes

martes, 17 de junio de 2014

¿Para qué te puede servir la derrota de España contra Chile? Un experimento social a tu alcance




Vaya por delante que me gustaría que ganara España. Pero no se me ocurre ninguna selección mejor que la de Chile para que el disgusto sea menor y, además, poder sacar un par de  lecciones. Me explico.
Sea cual sea el resultado, olvida la derrota cuanto antes y procura centrar tu atención en lo que va a suceder las siguientes 24 horas. Descubrirás la realidad íntima de las personas que te rodean, de los extranjeros con los que convives y también de los españoles.



Los habrá que aprovecharán para sacar lo peor de sí mismos, aquello que llevan escondiéndote su verdadero yo desde que les conoces. El vengativo, el prepotente, el que tiene resentimientos atávicos en su corazón,  y el que sólo necesita una gran excusa para intentar hundirte más y para entregarte el resentimiento que acumula su corazón.
Pero también, pasados lo primeros momentos de euforia, te encontrarás con el que comprenderá tu decepción y se acercará a ti a consolarte, a decirte una broma inocente y a intentar compartir contigo la poca importancia que tiene el fútbol y lo que de verdad tiene valor en la vida.
Los tendrás delante, desnudos de la coraza con la que habitualmente nos cubrimos.



La empatía es la capacidad emocional de ponerte en el lugar de quien tienes delante. Lo contrario de los empáticos son los psicópatas. Éstos no tienen que ir descuartizando a jovencitas a cada paso, pero van sembrando su camino de personas con el corazón roto y los sentimientos destrozados.
Ten todos los sentidos alerta, será un aprendizaje con mucho valor.
Pero además hay otra cuestión.



Los jugadores de élite no generan gran simpatía en mí, para qué nos vamos a engañar. Son dioses mediáticos, que no emplean los dones que tienen (dinero y fama) para hacer este mundo mejor, al menos de forma proporcional a lo que poseen. Si no me puedo alegrar por los jugadores, pensaré en el pueblo que está detrás que sufre y disfruta con los éxitos de su equipo. La situación es España es muy complicada, pero la de Chile también. Han vivido un gran terremoto y un incendio devastador en Valpo, todo esto sólo en unos meses, que ha dejado a miles de familias SIN NADA (aunque recurra a la palabra más mentirosa del diccionario).

http://elviajedechemaenchile.blogspot.com.es/2014/06/nada-la-palabra-mas-peligrosa-y.html


Si Chile gana, intentaré meterme dentro de todos los chilenos que, por una temporada, disfrutarán de una inmensa alegría.
Estoy seguro de que no puedo influir ni para bien ni para mal en lo que sucederá mañana en el partido. Sólo sé, que me alegraré de lo que pase, sea cual sea el resultado.

Dicho esto, y seguro de que viviremos un partido histórico, ¡Viva Chile! Y ¡Viva España!

miércoles, 11 de junio de 2014

NADA. La palabra más peligrosa y mentirosa del diccionario




No tengo nada de suerte.
No valgo nada.
La vida no vale nada.
No quiero hacer nada.
No me gusta nada.
No te quiero nada.

¿Cuántas veces al día repetimos la palabra NADA?



Me temo que muchas veces. Aunque, en realidad, es la palabra más mentirosa del diccionario. Sencillamente no existe. Y está demostrado con la ciencia que construye hoy nuestra explicación del universo que habitamos.



Hace poco tiempo se pensó que con extraer todo el aire de una campana hermética habríamos conseguido el vacío, un lugar en el que no hubiera nada. Hoy sabemos que no es así. Aunque no hubiera ni un átomo de aire, la campana estaría llena de ondas gravitacionales. Y si para evitarlo nos la lleváramos en un recipiente ingrávido imaginado a un punto del universo alejado de cualquier materia a millones de años luz, estaría llena de ondas, muy débiles, pero llena de algo. Y encima algún neutrino cruzándola de vez en cuando. No existe la nada.
Si me crees, prueba a suprimir esa palabra de tu forma de hablar y de pensar:

Prueba a no buscar las explicaciones de lo que pasa en la vida en una palabra tan etérea como suerte.
Remueve dentro de ti y encuentra los valores que tienes y que intuyes que están ahí.
La vida lo es todo. Fuera de ella estamos más cerca de una nada.
¿Seguro que no te gustaría hacer algo?
Eso que dices que no te gusta nada, ¿no puede despertar en ti ni un sentimiento?
Si tu amor se fue, ¿qué queda?




Cuando era un niño había un acertijo muy popular que trataba sobre la nada:
“¿Qué es la nada? El que nada no se ahoga. El que se ahoga es un bruto. Bruto mató a César. De César no queda nada. Eso es la nada”.

Tiempo después se difundió un estudio científico que afirmaba que cada vez que inspirábamos, entraban en nuestro cuerpo algunos átomos del aire que exhaló César cuando, antes de morir, clamó: ¡Tú también, hijo mío!



Si dejas de hablar, de escribir y de pensar con la palabra nada, estarás abierto a TODO. Pruébalo si quieres, no pierdes NADA.



domingo, 1 de junio de 2014

Emigrando de España. Las 8 emociones que puedes abandonar antes de partir

Pensando en todas las mujeres y hombres que en algún momento tuvieron que emprender un camino hacia un destino mejor. Yo declaro mi admiración por vosotr@s.


"La madre del emigrante" Gijón,  Asturias.

Muchos hemos tenido que emigrar en alguna ocasión de nuestras vidas. Es igual de importante lo que te lleves de equipaje, como lo que dejes olvidado en España. Me gustaría compartir contigo lo que creo que has de abandonar si quieres sentir éxito en tu aventura.


  1. El victimismo.

“No te conviertas en una víctima, transfórmate en el responsable de tu vida”.

Lago de la Duquesa. Ciudad Ducal, Ávila.


Aunque sientas que te han obligado a irte de tu país, este pensamiento no te aporta nada. Olvídalo y piensa en que la decisión la has tomado tú con libertad, como decisión personal y con responsabilidad. Si te sale mal, la culpa no es de los otros. Nadie tiene la culpa. Tómalo como el mejor aprendizaje. Ya no eres el mismo que antes de empezar. Eres más grande.
Si te sale bien, el mérito será tuyo. Otórgatelo y disfrútalo. 

  1. La debilidad.
“Todos somos vulnerables, sólo algunos, además, son débiles”.





Tendrás que estar preparado para vivir momentos difíciles. De incomprensión, quizás de desprecio y, seguro que de soledad y nostalgia. Tendrás que ser duro, pero no olvides la ternura y el cariño.
No naciste sabiéndolo todo. Pregunta cuando no sepas algo.
No tienes el corazón de hierro. Busca amigos.
No eres el único que comete errores. Perdónate cuando te equivoques.
Si tienes miedo, dilo. Alguien te consolará.
Si te sientes solo, busca compañía. Ahí fuera hay personas que no puedes perder la oportunidad de conocerlas.

  1. El resentimiento.

“El resentimiento es el veneno que me tomo yo, para que te mueras tu”.




Si te has sentido obligado a tomar esta decisión, es fácil que sientas resentimiento contra alguien. Contra tu familia, porque crees que no te ayudaron lo suficiente. Contra los políticos, que han dejado el país hecho una ruina.
El resentimiento te hace daño a ti y ¿qué consigues sintiéndolo?
A mi sólo se me ocurre salir de esa emoción, perdonando. Es posible que te resulte muy ingenuo o demasiado naif, pero prueba a experimentarlo, y no te digas que no puedes. Quizás creas que no merecen tu perdón, pero quien no se merece estar sufriendo por ello, eres tú.

  1. El sufrimiento.
“El dolor es inevitable, el sufrimiento lo decides tu”.



Yo soy torpe cocinando y a menudo me quemo. Es uno de los dolores que más temo, el sentir cómo el aceite hirviendo muerde mi piel. Por ello siempre tengo a mano una pomada contra las quemaduras. Me la aplico y voy sintiendo como poco a poco el dolor desaparece.
Tiempo atrás me quedaba maldiciendo un rato largo, diciéndome lo inútil que era, que parecía mentira que siempre me pasara lo mismo y no se cuántas cosas desagradables más. Al final, ni disfrutaba la comida ni dejaba que la disfrutaran los demás.
Pero un día me di cuenta de que lo peor de mis accidentes domésticos era el rato que me quedaba recordando lo incapaz que me sentía, y lo mal que lo hacía todo, llegando a reproducir en mi cabeza todas las ocasiones en las que siempre terminaba igual.
Ese día hice dos cosas: me bajé a la farmacia a por una crema más potente y firmé un compromiso conmigo mismo de que siempre que me quemara, me riera de mi mismo y me hiciera un regalo por la tarde.
Desde entonces, no sé si me quemo menos, pero casi no me duele y disfruto mucho más la comida y de la sobremesa.

  1. Las preocupaciones.

Deja de preocuparte por algo y ocúpate de ello.




Acepto que me insultes después de este comienzo. Pero déjame hacer un esfuerzo para explicarte cómo lo siento.
Por increíble que parezca todo lo que en España te tortura, en tu destino pasará a formar parte de una rutina de pensamiento. NO puedes hacer más sacrificio que liarte la manta a la cabeza e ir a buscar un futuro mejor lejos de tu familia, tu entorno y de tus seres queridos. Ya has empezado a ocuparte de tus problemas. La gente vivirá sin ti, a veces incluso mejor, como ya escribí en alguna ocasión. La gente que te quiere, te seguirá queriendo. Podrán sobrevivir sin ti. Lo único importante es lo que eres, no lo que tienes.

  1. Las discusiones.

¿Qué prefieres? ¿Ser feliz o tener la razón?





Atrévete a dejar de ser tú. Esa persona que siempre tiene la razón porque….¡está clarísimo!
Prueba a no decir nada durante los primeros minutos de una conversación. Observa quien te habla. Qué quiere decir. Cómo lo dice. ¿Seguro que está equivocado? Es posible que sea sólo su opinión, su forma de ver las cosas, muchas veces distinta de cómo lo ves tú, pero su forma al fin y al cabo. Luego intenta darle tu punto de vista, comunicarle cómo sientes tú lo que él te ha transmitido. A lo mejor, no te deja, te interrumpe, y sigue con sus pensamientos. En ese momento déjalo. Sólo necesita que alguien le escuche. Es el mejor regalo que hoy, en ese momento puedes darle.

  1. Tu incapacidad para…
¿Cuántas veces te han dicho que eres incapaz de hacer algo? ¿Te lo has dicho a ti alguna vez?




NO somos capaces ni de imaginar las cosas que podemos hacer si tenemos la motivación suficiente. Pero a veces, además de motivación hace falta algo más. Saber hacerlo. Y no nacemos sabiendo. En ese momento, pregunta.
Un virus de la sociedad actual es que todos nos tenemos que sentir emprendedores. ¿Y si no lo somos? ¿Pasa algo? 


  1. Tu heroicidad.


La primera vez que me preguntaron en serio, ¿un líder nace o se hace? Yo respondí para mis adentros, como si de un mantra tóxico se tratara… nace, nace, nace. Y la persona que tenía enfrente me preguntó de nuevo: Entones… ¿para cuándo dejas liderar tu propia vida? Los héroes suelen terminar mal, o muertos u olvidados, que en el fondo es lo mismo. Conviértete en el auténtico líder y protagonista de tu vida.

Atardecer en Misiones, Argentina (2007)

¿Cómo te sentirías ahora si te dejas en España todo lo que comentado anteriormente? Seguro que mucho más ligero. Lo anterior forma parte de las cargas emocionales que decidimos colgarnos de los hombros, no se muy bien porqué. Ya sé que con leer este post no vas a poder aligerar tu mochila. Sé que no es fácil. Prueba a quitarte alguna de ellas, alguna que te pese mucho y no necesites para casi nada. A lo mejor es que no lo necesitas para nada.
Lo más seguro es que no nos conozcamos nunca, pero créeme si te digo que si has llegado hasta aquí, algo tenemos en común. Déjame que me sienta orgulloso por ti, no por leerme, sino por lo que representas.


La mejor versión del ser humano es SER, y HUMANO.